
En latín y en castellano, una oración para cada salmo, para ayudar a rezarlo cristianamente. De las diferentes series existentes, este libro presenta la serie clásica romana.
Los textos referidos a los sacramentos y a la celebración de la misa en este concilio que marcó la vida de la Iglesia de los últimos siglos.
En un tiempo en que se experimentan profundos cambios en occidente, es necesario un nuevo impulso, sobre todo en zonas donde muchos se alejan de Cristo. Por ello, Benedicto XVI impulsa una Nueva Evangelización en aquellos países ya cristianizados. En estas páginas, cardenales, obispos, teólogos, educadores y economistas escriben sobre los principales aspectos de esta invitación del Santo Padre.
Este libro contiene las ponencias presentadas en la XXIII Semana de Teología Pastoral, organizada por el Instituto Superior de Pastoral (ISP) bajo el lema "Recibir el Concilio 50 años después".
“Un Concilio es, con sus decisiones y enseñanzas, solo un comienzo y un servicio. El Concilio solo puede dar indicaciones y expresar verdades doctrinalmente. Y por eso es solo un comienzo. Y después todo, depende de cómo se lleven a cabo esas indicaciones y cómo caigan esas verdades en el corazón creyente y produzcan allí espíritu y vida. Esto no depende, pues, del Concilio mismo, sino de la gracia de Dios y de todos los hombres de la Iglesia y de su buena voluntad. La renovación de la Iglesia no ocurre en el Concilio y a través de sus decretos, sino después” (Karl Rahner).
Il volume, dal formato tascabile, contiene Lodi,Vespri, Ora Media e Compieta delle quattro settimane del salterio secondo il Rito Romano. Nelle alette il Magnificat e il Benedictus.
Da Ignazio di Antiochia a Dietrich Bonhoeffer, passando per i martiri cinesi e don Pino Puglisi, ucciso dalla mafia: una raccolta di pensieri, brani antologici e riflessioni dei grandi testimoni della fede di ogni tempo. 365 testi di grande spiritualità per meditare, giorno per giorno, sul messaggio cristiano con le parole di chi, per Cristo, ha dato la vita. "Vi scongiuro, non dimostratemi una benevolenza inopportuna. Lasciate che io sia pasto delle belve, per mezzo delle quali mi sia dato di raggiungere Dio. Sono frumento di Dio, e sarò macinato dai denti delle fiere per divenire pane puro di Cristo. Supplicate Cristo per me, perché per opera di queste belve io divenga ostia per il Signore". Con queste parole sant'Ignazio di Antiochia si consegnava consapevole al martirio in nome di Cristo e per il bene della Chiesa, all'inizio dell'era cristiana. Esse risuonano ancora come invito a cercare nella mente e nel cuore dei martiri, il cui sangue bagna ancora oggi le nostre strade, una delle forme dell'imitazione di Cristo e della testimonianza della fede.