
La finitud no es la muerte sino la vida. Si somos finitos es porque vivimos siempre en despedida y no podemos controlar los deseos, recuerdos y olvidos, porque el nuestro es un mundo que nunca nos pertenece del todo, ni será plenamente cósmico, ordenado o paradisíaco. Somos el resultado del azar y de la contingencia y no tenemos más remedio que elegir en medio de una terrible y dolorosa incertidumbre. Una vida finita no conseguirá eludir la amenaza del caos, ni estará capacitada para cruzar las puertas del paraíso. Ser finito significa que no podemos crear a voluntad nuestra existencia, porque, querámoslo o no, recibimos una herencia que nos obliga a resituarnos a cada instante.
Se trazan en esta obra algunas escenas antropológicas que configuran nuestra vida cotidiana: la experiencia, el olvido, el mal, el deseo, el placer, el silencio… La filosofía aquí esbozada tratará de mostrar la fragilidad y la vulnerabilidad de la vida y de pensar la ética y la educación desde esta perspectiva. Estamos ante el relato fragmentario del recorrido por unas sendas para las que no contamos con brújulas ni cartas de navegación.
«Un vigoroso alegato vitalista y una decidida aportación a aquel retorno de la filosofía a la vida que reclamaba Nietzsche para el pensamiento de nuestro tiempo.»
“El libro de moda […] defiende de manera convincente que la revolución sexual no ha sido completamente beneficiosa para las mujeres ni para los hombres […]. Trabajadores sociales, profesionales de la salud, y tantos otros que se quejan de la ausencia de “límites” en la vida de las chicas jóvenes, encontrarán en este libro un mensaje lleno de esperanza”. (Shari Roan, Los Angeles Times).
“Este libro ha puesto el dedo en la llaga en una sociedad con una sobredosis de sexo […]. Shalit defiende […] convincentemente el sentido de la vergüenza, la privacidad, la caballerosidad y la importancia de la reticencia sexual”. (Tamala M. Edwards, Times)
“La autora utiliza una impresionante cantidad de aportaciones del pensamiento, junto con citas tomadas de las revistas femeninas, para proponer una vuelta al pudor […]. Un estudio serio y, sin embargo, muy entretenido”. (Ruth R. Wisse, The Wall Street Journal)
Wendy Shalit (Wisconsin, Estados Unidos) es doctora en Filosofía por Williams College. Colabora con ensayos sobre literatura y análisis cultural en varios medios de comunicación, entre otros en The New York Times y The Wall Street Journal. Ha publicado varios libros sobre temas de actualidad. Actualmente vive en Toronto (Canadá), con su marido y sus dos hijos.
El Didascalicon, redactado en 1130, es una obra capital de la literatura pedagógica de la Edad Media. El autor selecciona y define todas las áreas de conocimiento vigentes en su época, demostrando que no solo están totalmente integradas entre ellas, sino que resultan necesarias para el logro de la perfección tanto en lo referente a la vida terrenal como en lo tocante a la eterna.
Dividida en seis libros, presenta una clasificación nueva de la ciencia. Divide la Filosofía en cuatro ramas: Teórica, Práctica, Mecánica y Lógica. La Teórica, a su vez, comprende la Teología, la Matemática y la Física. La Filosofía Práctica consta de tres partes: moral personal, moral administrativa o privada y moral civil o pública. La Mecánica tiene seis ramas: el lanificio o arte textil, la fabricación de armas, la agricultura la caza, la medicina y el arte teatral. La Lógica abarca la gramática y la teoría de la argumentación.
La obra fue escrita para los estudiantes que acudían a la Escuela de San Víctor y su finalidad, que el mismo Hugo señala en el prefacio, es establecer normas para sacar el máximo provecho a su estudio.
La obra se presenta aquí por primera vez en edición bilingüe latín-castellano, con una traducción ampliamente contrastada y un completo estudio preliminar.
Carmen Muñoz Gamero es doctora en Historia de la Educación por la UNED. Ha trabajado en el campo de la Pedagogía Medieval, y publicado artículos sobre la obra de Hugo de San Víctor.
M.ª Luisa Arribas Hernáez es doctora en Filología Clásica por la Universidad Complutenses y actualmente profesora titular de Lengua Latina en la UNED. Ha publicado traducciones y diversos estudios de carácter filológico sobre escritores latinos y obras de época clásica, medieval y renacentista.
Pertenece a la serie Collectio scriptorum mediaevalium et renascentium, n.º 6. Editado en colaboración con la Universidad Nacional de Educación a Distancia (ISBN 978-84-362-5964-3).
En la primera edición de “Redes de indignación y esperanza” Manuel Castells describió la eclosión de los nuevos movimientos sociales en red que estaban surgiendo en el mundo y los caracterizó como la forma de acción colectiva distintiva en la sociedad red. Desde entonces, como muestra en esta nueva edición, las continuas movilizaciones en España, Grecia y Portugal, las manifestaciones en Brasil de 2013 y 2014, la defensa del parque Gezi en Estambul, los movimientos de estudiantes en Chile, las grandes protestas mexicanas entre septiembre y noviembre de 2014 por el secuestro y asesinato de los estudiantes de Iguala… no han hecho más que confirmar la vitalidad y la continuidad de estas nuevas formas de movimientos sociales, pese a su diversidad y sus diferentes resultados. Además, al hilo de las campañas y los resultados electorales de fuerzas surgidas de estos movimientos analiza su papel como palancas de cambio político, junto a su potencial transformador de la sociedad a más largo plazo. Un libro esencial para orientarnos en tiempos de cambio.
Extensa reflexión sobre la necesidad de lo sagrado para la vida humana, y las consecuencias de su pérdida. Una vez que la ciencia define qué es el hombre, ¿queda todo dicho?
El filósofo Roger Scruton defiende la experiencia de lo sagrado frente a la moda propuesta por el ateísmo. Basándose en el arte, la arquitectura, la música y la literatura, trata la ineptitud de la ciencia para explicar la belleza, que permite mirar la realidad “desde los ojos de Dios”.
Roger Scruton es doctor en Filosofía por la Universidad de Cambridge, y especialista en Estética. Ha sido profesor en Birkbeck College (Londres) y en las universidades de Boston y St. Andrews. Es fundador y editor del periódico The Salisbury Review, y fundador también del Claridge Press. Miembro del consejo editorial del British Journal of Aesthetics e investigador del Ethics and Public Policy Center, es autor de más de cuarenta libros.
El pensamiento de Kant gira en torno a la Ontología en un interés por acercarse a la comprensión no dogmática del ser. Kant, el autoconfeso enamorado de la metafísica ve en ella la inevitable formadora de ilusiones que nos incitan a creer que conocemos el ser en sí, y calman, de esta forma, los anhelos por llegar a los principios incondicionados del ser. La belleza no escapa a esta ilusión y es abordada por Kant en la Crítica del Juicio.
En esta tercera obra del periódo crítico Kant responde a la pregunta perenne de la Estética de Occidente: la relación entre el ser y la belleza, que ve en la contemplación un camino de ascenso por llegar a los principios incondicionados del ser y en la belleza el principio que confiere unidad y armonía a la naturaleza. Desde este planteamiento, la reflexión kantiana sobre la belleza y gusto traspasan los temas de la filosofía del arte y se dirigen a un tema eminentemente metafísico: la ontología de la belleza.
La presente obra aborda la profundidad de estos temas y los expone de forma clara e interesante, por lo cual constituye un libro útil no sólo para los especialistas en el tema, sino para todo lector interesado en tener un acercamiento a la filosofía de la belleza en Kant.
El presente volumen reúne tres textos de MARTIN HEIDEGGER (1889-1976) cuyo tema común es la «pregunta por la metafísica», preocupación cardinal que recorre la obra del filósofo alemán y sin la cual cabe dudar que se sostuviera su filosofía. Ordenados según un criterio cronológico ­como explican en su Nota Editorial Arturo Cortés y Helena Leyte, traductores delvolumen­, ¿QUÉ ES METAFÍSICA? (1929) se presenta seguido de EPÍLOGO A «¿QUÉ ES METAFÍSICA?», escrito catorce años más tarde (1943), y, finalmente, de INTRODUCCIÓN A «¿QUÉ ES METAFÍSICA?» (1949). Más allá de la anecdótica coincidencia temática de sus títulos, estos tres textos, que guardan entre sí una independencia notable aunque graviten entorno a un eje común, reflejan en la superficie la profundidad de un personal trayecto filosófico.
La universidad constituye la atalaya desde donde observar el presente y otear el futuro, y es al mismo tiempo la fragua de las generaciones que darán alma a la sociedad de mañana. Quizá por eso no es extraño que uno de los filósofos más comprometidos con la situación social y moral actual, Alasdair MacIntyre, haya prestado tanto interés a la universidad y a la formación universitaria en sus últimos escritos. El hilo de este estudio puede describirse también como la evolución natural del proyecto antropológico y ético de MacIntyre; una evolución que consiste en una ampliación desde problemas específicamente éticos hacia una visión universal o sapiencial, cuya sede propia es –o en principio debe ser– la universidad como tal. Los autores han publicado también en la colección Astrolabio de esta editorial el estudio interdisciplinar De la Neurociencia a la Neuroética. Narrativa científica y reflexión filosófica (2010).
Francisco J. Ayala, biólogo y miembro de la Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos, ofrece en este libro un camino para conciliar la religión y la ciencia con respecto a la evolución. Según Ayala, la ciencia y la fe religiosa no están en contradicción, ni pueden estarlo, puesto que tratan de asuntos diferentes que no se solapan. La ciencia busca descubrir y explicar los procesos de la naturaleza. La religión trata del significado y propósito del universo y de la vida, la relación entre los humanos y su Creador, y los valores morales que inspiran y guían la vida humana. La selección natural explica la evolución de las especies a través de millones de años y la adaptación de los organismos a su entorno, con ojos para ver, alas para volar, y agallas para respirar en el agua. Pero el mundo de la vida está lleno de imperfecciones, sufrimiento, crueldad, y sadismo. La espina dorsal esta mal diseñada, los depredadores devoran a sus presas, los parásitos destruyen a sus huéspedes. La selección natural da cuenta de estas calamidades, que, por ello, no necesitan ser atribuidas a mal diseño o perversidad del Creador. Según explica Ayala, la evolución por selección natural esta más de acuerdo con la fe religiosa en un Dios de amor, misericordia y sabiduría, que el llamado «diseño inteligente» que atribuye al Creador las imperfecciones del mundo de la vida. Darwin y el Diseño Inteligente proporciona la mejor introducción a Darwin y a la biología de la evolución actualmente disponible.