
El credo es el resumen más solemne y autorizado de los contenidos de la fe de la Iglesia, que se recita en pie en los momentos solemnes de la liturgia, como son el bautismo y la celebración de la eucaristía. Este año de la fe convocado por el papa Benedicto XVI nos invita de modo explícito a conocerlo mejor y a comprender y asimilar su contenido, para enriquecimiento personal y para poderlo presentar y explicar a otras personas: «Habrá que intensificar la reflexión sobre la fe para ayudar a todos los creyentes en Cristo a que su adhesión al Evangelio sea más consciente y vigorosa, sobre todo en un momento de profundo cambio como el que la humanidad está viviendo ... Deseamos que este Año suscite en todo creyente la aspiración a confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con confianza y esperanza» (BENEDICTO XVI, Porta fidei, 8 y 9).
Este libro nace, precisamente, con motivo de este año de la fe. Cuatro profesores de la Facultad de Teología de la Universidad Comillas (Madrid) pronunciaron sendas conferencias dirigidas al público en general en torno al credo. La estructura del libro es muy clara: se comienza por clarificar en qué consiste creer, para, a continuación, desplegar el contenido fundamental de cada uno de los artículos del credo: creo en Dios Padre, creo en Jesucristo, creo en el Espíritu Santo, creo en la Iglesia... La intención de los autores ha sido proporcionar una ayuda para entender y gustar el credo.
ÁNGEL CORDOVILLA PÉREZ es profesor de teología dogmática en la Universidad Pontificia Comillas. Doctorado en la Universidad Gregoriana con una tesis sobre K. Rahner y H.U. von Balthasar, es autor de El misterio de Dios trinitario. Dios-con-nosotros (Madrid 2012) y Crisis de Dios y crisis de fe. Volver a lo esencial (Santander 2012).
NURYA MARTÍNEZ-GAYOL, ACI, es profesora de teología dogmática en la Universidad Pontificia Comillas. Doctorada en la Universidad Gregoriana con una tesis sobre la Gloria de Dios en San Ignacio, es autora de Los excesos del amor (Madrid 2012).
PEDRO RODRÍGUEZ PANIZO es profesor de teología fundamental en la Universidad Pontificia Comillas. Se doctoró en la Universidad Gregoriana con una tesis sobre R.C. Zaehner y es autor de Hacia una teología del cine (Santander 2001) y Disonancia acorde (Madrid 2007).
GABINO URÍBARRI BILBAO, SJ, profesor de teología dogmática y decano de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia Comillas, se doctoró en esta universidad con una tesis sobre controversias trinitarias en los siglos II y III. Es autor deLa singular humanidad de Jesucristo (Madrid 2008).
Los sermones de esta sexta entrega de los Sermones Parroquiales fueron predicados a lo largo de seis años, entre 1836 y el decisivo 1841. La impresión es que Newman seleccionó con mucho equilibrio los veinticinco sermones de este volumen. Por un lado, se advierte una media de cuatro sermones por año, con la excepción de 1840 que cuenta con cinco, 1836 solo con tres, más un imprevisto sermón de 1831 sobre la Trinidad. Y por otro, se percibe una clara línea temática y litúrgica: los primeros siete sermones se dedican a la Cuaresma; los siete siguientes a la Pascua; los cuatro siguientes a la Ascensión; los cuatro siguientes a Pentecostés, y los tres últimos a la Trinidad. En efecto, el cristiano comienza con la áspera humillación de la Cuaresma y termina en la gloria del Dios Uno y Trino, pasando por la Muerte del Hombre-Dios, su Resurrección y su marcha al seno del Padre y al amor del Espíritu.
Esta Teología dogmática se propone un doble objetivo: ofrecer al lector ―laicos y sacerdotes― una síntesis de la teología católica y recuperar la unidad de la ciencia teológica. Al mismo tiempo, frente al embate a que está sometido el cristianismo por parte de algunos sectores de la cultura actual, el autor recurre a la filosofía, pues, como afirma el papa Benedicto XVI, «no contar con la razón es contrario a la naturaleza de Dios». Y tal justificación racional de las verdades cristianas se completa con la ayuda de las denominadas Ciencias del hombre, en las que, en verdad, se ventila la racionalidad del saber teológico con relación a otros saberes de nuestro tiempo.
En este primer volumen, el autor, después de una amplia introducción a la Teología, agrupa en unidad cuatro tratados: la Cristología, la Trinidad, la Pneumatología y la Mariología, pues el cristianismo, entendido como historia de la salvación, es el proyecto salvífico de Dios-Padre mediante la encarnación del Hijo por la acción del Espíritu Santo por medio de una mujer (Gál 4,4), lo que justifica el tratado teológico sobre María.
Aurelio Fernández es sacerdote de la diócesis de Oviedo. Cursó filosofía en la Universidad de Münster (Alemania) y teología en Friburgo, disciplinas en las que se doctoró. Ha sido profesor de filosofía en el Seminario de Oviedo, de teología en las Facultades de Pamplona y Burgos, y profesor invitado de la Universidad de Maguncia (Alemania).
Esta Teología dogmática se propone un doble objetivo: ofrecer al lector ―laicos y sacerdotes― una síntesis de la teología católica y recuperar la unidad de la ciencia teológica. Al mismo tiempo, frente al embate a que está sometido el cristianismo por parte de algunos sectores de la cultura actual, el autor recurre a la filosofía, pues, como afirma el papa Benedicto XVI, «no contar con la razón es contrario a la naturaleza de Dios». Y tal justificación racional de las verdades cristianas se completa con la ayuda de las denominadas Ciencias del hombre, en las que, en verdad, se ventila la racionalidad del saber teológico con relación a otros saberes de nuestro tiempo.
En este segundo volumen, el autor, después del estudio de las cuatro Personas que, en plano diverso, llevaron a cabo la salvación del hombre, tal como se estudia en el volumen primero, expone cuatro amplios tratados que estudian la obra divina ad extra: la creación del cosmos y del hombre, la Iglesia como espacio visible de la salvación, los sacramentos como medios de obtener la maduración en la existencia cristiana y el final de la historia salutis que culmina en la escatología
Aurelio Fernández es sacerdote de la diócesis de Oviedo. Cursó filosofía en la Universidad de Münster (Alemania) y teología en Friburgo, disciplinas en las que se doctoró. Ha sido profesor de filosofía en el Seminario de Oviedo, de teología en las Facultades de Pamplona y Burgos, y profesor invitado de la Universidad de Maguncia (Alemania).
El s. XVII ha tenido mala prensa: se lo ha llegado a llamar “siglo maldito”. Sin embargo, sin el s. XVII no existiría “modernidad” ni “ilustración”. Es el siglo del Barroco. Para España, es el Siglo de Oro de las letras. Dos orientaciones condicionan el pensamiento moral del s. XVII lacrisis de la razón (Descartes y Spinoza) y lavictoria del rigorismo.
El volumen se organiza en cuatro momentos y en nueve secciones:
El paradigma de la moral casuista:significado del s. XVII (sección 1.ª) y el paradigma casuístico (sección 2.ª).
Lectura ética del siglo XVII: variación en la ética filosófica (sección 3.ª); la moral vinculada a las expresiones de la cultura barroca (sección 4.ª); en especial a las manifestaciones literarias del Siglo de Oro español (sección 5.ª).
El discurso teológico-moral entre el laxismo y el rigorismo: la crisis de los sistemas morales (sección 6.ª); impronta jansenista en la gran confrontación con el jesuitismo (sección 7.ª); la producción teológico-moral que se da al margen de las grandes confrontaciones (sección 8.ª).
La estrecha relación entre espiritualidad y moral, sobre todo en las grandes personalidades del Grand Siècle francés (sección 9.ª).
M.Vidal demuestra que sí y lo hace con un detallado repaso al trabajo de teólogos, escritores, artistas y autores europeos. Un movimiento que influyó notablemente en la moral católica de esos años y detallado en los posteriores.
El cardenal Martini reflexiona en esta obra sobre la vida después de la muerte, el juicio y la resurrección, temas fundamentales de la fe y de la esperanza cristiana. Para ello se apoya en el último artículo del Credo apostólico: "Creo en la vida eterna", convencido de que "la muerte y la consiguiente separación de las personas que queremos no es la última palabra". Su reflexión parte del miedo a la muerte, que reconoce como un instinto inextirpable pero que es posible superar cuando el ser humano, imitando a Jesús y a María, se pone en brazos del Padre y encuentra la fuerza necesaria para mirar con confianza su destino. Tras la muerte del cardenal Martini, estas páginas adquieren el carácter de un testamento espiritual destinado a dejar profundas resonancias.
John Allen, uno de los periodistas del ámbito religioso más importantes del mundo, ofrece en este libro una visión sorprendente y provocadora de hacia dónde se dirige la Iglesia católica, basándose en el impacto de los movimientos sociales, culturales y políticos actuales, y diseña el marco en el que esta deberá dar respuesta a los desafíos de un mundo en constante movimiento. En un estudio periodístico y no teológico, y por lo tanto descriptivo más que prescriptivo, el autor presenta las diez corrientes o tendencias que considera que definen esta transformación: una Iglesia cada vez más mundial, volcada en el catolicismo evangélico, abierta al diálogo con el islam, marcada por el papel ampliado de los laicos y atenta a cuestiones como la nueva demografía, la revolución biotecnológica, la globalización, la ecología, la multipolaridad y el pentecostalismo. El libro se completa con una bibliografía para cada capítulo y un amplio índice de nombres y materias.