
Edición bilingüe preparada por los Monjes Cistercienses de España. Introducción por Jean Leclercq. Traducción por Iñaki Aranguren y Mariano Ballano.
Este quinto volumen de las Obras completas de San Bernardo incluye su serie de ochenta y seis sermones sobre el Cantar de los Cantares, que constituye su obra más desconcertante, la más difícil para leer y, probablemente, la más hermosa. Es, sin duda, aquella que él trabajó durante más tiempo y con más atención, como lo atestigua la historia de su texto: durante los últimos veinte años de su vida, desde 1135 hasta su muerte, acaecida en 1153, no cesó de trabajarla, y después mejorarla con ulteriores correcciones.
La reflexión sobre la parroquia resulta particularmente necesaria en el contexto de la nueva evangelización. Este volumen analiza la legislación sobre la parroquia a la luz de la doctrina del Concilio Vaticano II y ofrece indicaciones para una renovación comunitaria y misionera de la parroquia, con verdadero espíritu evangélico. Escrito con estilo claro y sintético, será de utilidad para los estudios del derecho canónico, así como para cuantos están comprometidos en la pastoral parroquial.Francesco Coccopalmerio es presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, miembro del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, de las Congregaciones para la Doctrina de la Fe y para las Causas de los Santos, y del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Creado cardenal en el consistorio de 18 de febrero de 2012, es un reconocido estudioso del derecho canónico, especialmente en temas relacionados con la comunión eclesial y la parroquia.
La finalidad del presente libro es tanto aportar luz a los fieles de la Iglesia como ofrecer nuestra colaboración a quienes tienen la delicada misión del discernimiento en la misma, para comprender, con la ayuda del Espíritu Santo, en qué consiste esta nueva realidad asociativa que ha surgido en su seno. Los hechos hablan, es una realidad que existe, y que los últimos Papas han querido visualizar convocando a todas estas realidades en torno a Cristo y al sucesor de Pedro. Constatar su existencia es fácil, pero llegar a comprender la acción del Espíritu en estos momentos de la vida de la Iglesia requiere apertura de corazón, oración, reflexión y mucho diálogo. Este escrito desea propiciar todas estas actitudes. Colaboradores: Milthon Ascencio Arzave, José Manuel Conde Elola, Lourdes Grosso García, Silvia Holgado Rodríguez, Juan Francisco Martínez Sáez, Maleny Medina, Gómez-Arnau, Juan Carlos Ortega Rodríguez, Teresa Rodríguez Arenas, Maruja Serrano Vargas, Antonio Velasco Jiménez.
Introducción de Olivier Clément. Editado en colaboración con la Universidad Francisco de Vitoria.
El lector experto se dará cuenta de que no estamos ante una antropología teológica al uso, en el sentido de que no se trata de un manual académico, frío y aséptico, en el que se analicen y criben doctrinas varias. Sin embargo, tanto el estudioso como el lector inquieto por encontrar cauces nuevos para la reflexión acerca del hombre, sí encontrarán una antropología teológica rigurosamente confeccionada. Descubrirán en sus páginas la fecundidad de un pensamiento elaborado desde la luz que el Oriente cristiano —menos racionalista y encorsetado por rigorismos conceptualistas— aporta al Occidente postilustrado al «decir el hombre».
Marko Ivan Rupnik (Zadlog, Slovenia, 1954), jesuita, es profesor del Pontificio Instituto Oriental de Roma y de la Pontificia Universidad Gregoriana. Desde 1995 es, asimismo, director del taller de arte espiritual del Centro Aletti y, desde 1999, consultor del Pontificio Consejo para la Cultura. A su amplia actividad como artista y teólogo añade, además, la específicamente pastoral, sobre todo mediante conferencias y la dirección de numerosos ejercicios espirituales. En la BAC ha publicado también El conocimiento integral (2013) y Teología de la evangelización desde la belleza (2013).
a serie Comprender la Palabra trata de explicar, comentar y acercar a los fieles el texto bíblico que escuchan en la liturgia y leen personalmente o en grupo. Su finalidad es a la par profundamente pastoral y científica. Es decir, se trata de comentarios que parten de un serio estudio del texto y sus variantes, de los sentidos de las palabras, del contexto histórico y religioso, de las concepciones antropológicas y teológicas de fondo. A partir de ahí, cada comentario particular trata de mostrar al fiel cristiano con un lenguaje sencillo el significado del texto y su permanente valor para alimentar la vida de fe.Las ponencias del congreso recogidas en este volumen constituyen un óptimo marco de referencia para comprender mejor los contenidos de los comentarios de esta colección, elaborados no solo para un mayor conocimiento del texto bíblico, sino también para su uso en la liturgia y en las diversas actividades pastorales de la Iglesia.
Revisión, introducción y notas de Jesús Díez Rastrilla, OAR
«Las monjas agustinas recoletas tenemos el gusto de ofrecer la lectura de las obras de la madre Mariana de San José, nuestra fundadora. Por diversas circunstancias esta es la primera vez que se ofrece al gran público la riqueza espiritual y mística de un alma que vivió intensamente la dimensión contemplativa, siendo al mismo tiempo maestra del carisma de la recolección y de la espiritualidad agustiniana para sus hermanas contemporáneas y, mediante sus escritos, para las generaciones sucesivas. Tales escritos se contienen en este libro que, como recipiente de finas esencias, permite descubrir la obra de Dios en un alma que se le confía desde la niñez, desplegando una generosidad y una santa exclusividad acerca de las cosas de Dios; y que en su edad adulta madura más y más, desplegando al mismo tiempo la obra magna de fundar varios monasterios, siendo su mayor deseo el de crear muchos de ellos donde se viviera en pureza la unión con Dios mediante la oración, el silencio y la generosa entrega, y a través de esta sinceridad de vida abogar constantemente con Cristo ante Dios por el bien de la Iglesia». (Sor Eva María Oiz Ezcurra, OAR, Presidenta federal).
Jesús Diez Rastrilla (San Sebastián 1937), agustino recoleto, es licenciado en teología y ha enseñado esta materia a estudiantes de su orden durante más de cuarenta años, desempeñando también otros trabajos en los campos de la formación y la espiritualidad. Estudioso de la madre Mariana de San José, ha visitado más de cuarenta archivos en busca de documentos relacionados con su vida y con las primeras fundaciones de agustinas recoletas. Participó con diversas comisiones en su proceso de beatificación y canonización (Madrid 1996) y en la elaboración de la Positio para el mismo fin, aprobada por la Congregación para las Causas de los Santos (Roma 2007). Entre sus publicaciones cabe destacar Alonso de Orozco. Antología de sus obras (Madrid 1991), Mariana de San José, fundadora de las agustinas recoletas (Zaragoza 1996) y artículos de diversa naturaleza, sobre todo en la revista Recollectio, relacionados con la espiritualidad de la orden y con una vida documentada de la madre Mariana, en la que se recoge toda la información hoy conocida.
El nuevo Doctor de la Iglesia Universal, San Juan de Ávila (1449/1500-1569), Patrón del clero español, iniciador de la ascética y de la mística en nuestro país, es uno de los principales exponentes de reforma personal y eclesial vivida entre 1525-1569, periodo sumamente complejo en la historia civil, intelectual y espiritual de Europa. Hombre culto de su época, con amplios conocimientos bíblicos, patrísticos, teológicos y humanísticos, fue predicador, director de almas, reformador, pedagogo, y hasta inventor. Como eminente teólogo pastoral, sabe traducir a los diferentes auditorios, los principios más altos de la ciencia teológica, con el fin de que sean asimilados por todos y puedan alcanzar la belleza de la autenticidad de la vida cristiana. Esto lo consigue a través de un estilo natural, elegante y cálido al modo paulino. Al tratarse de un autor de estas características, se ha elegido la Santidad y pecado en la Iglesia como atalaya más apropiada para divisar su eclesiología. Desde esa perspectiva, vemos cómo su concepto de la reforma de la Iglesia nace de los elementos sobrenaturales, pero a la vez reclaman cambios estructurales, de tal manera que atraigan a los pobres y alejados. Los santos no son algo petrificado en la antigüedad, sino luces perennes que iluminan los nuevos tiempos. La figura del Maestro Ávila, como el tema estudiado, tiene máxima actualidad, si la comparamos con el papa Francisco. Son lejanos en el tiempo y con distintos ministerios en la Iglesia, pero son cercanos en sus formas de comunicar, en su cristocentrismo del Dios humanado, en los deseos de reforma de la Iglesia in capite et in membris, en las esperanzas de un cristianismo en misión, y en el ideal de una teología que esté siempre al servicio de la evangelización.
El cometido de la presente publicación es estudiar de modo sistemático la doctrina del Maestro Ávila sobre la Santidad y el pecado en la Iglesia. Desde este prisma se divisan las grandes líneas de fuerza que traban su eclesiología. Al tratarse de un autor que no escribió tratados de teología, la labor ha consistido en ir espigando, ordenando y valorando su producción, para que adquiera cuerpo y relieve el material eclesiológico que se halla disperso en sus escritos y que pueda ayudar más directamente a efectuar una síntesis doctrinal sobre el tema anunciado.
El presente Directorio homilético pretende dar una respuesta a la petición presentada por los participantes en el Sínodo de los Obispos, celebrado en 2008, sobre la Palabra de Dios. Acogiendo la solicitud, el papa Benedicto XVI pidió a las autoridades competentes que preparasen un Directorio sobre la homilía (cf. VD 60). Al respecto, el Papa ya había asumido como propia la preocupación expresada por los Padres en el precedente Sínodo, de prestar mayor atención a la preparación de la homilía (cf. Sacramentum caritatis, 46). También su sucesor, el papa Francisco, considera la predicación como una de las prioridades de la vida de la Iglesia, como queda claro en su primera Exhortación apostólica Evangelii gaudium. (n. 1, del Directorio).